La Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil, conocida por sus siglas SUCAMEC, ha dado un paso trascendental en el fortalecimiento del orden interno al someter a consulta pública un ambicioso proyecto de directiva destinado a regular de manera integral la formación en materia de seguridad privada. Esta iniciativa, tiene como propósito cardinal garantizar que el proceso de enseñanza-aprendizaje cumpla con condiciones básicas de calidad, asegurando que el personal operativo cuente con las competencias necesarias para la protección de la integridad física y el patrimonio. Bajo una óptica de carácter preventivo, la norma se alinea con los principios rectores establecidos en el Reglamento del Decreto Legislativo Número 1213, el cual regula los servicios de seguridad privada, consolidando así un esquema de coadyuvancia directa con la seguridad ciudadana nacional.
En cuanto a la estructura técnica de la propuesta, se establece que la modalidad de instrucción será estrictamente presencial, dada la naturaleza crítica y el campo de acción táctico que el rubro exige. El proyecto articula la formación sobre cuatro pilares fundamentales: la Gestión de los Planes de Estudios, la Gestión de los Centros de Formación y Especialización de Seguridad Privada, denominados CEFOESP, la gestión de los Departamentos de Capacitación de las Empresas de Servicios de Seguridad Privada, conocidos como DECAP, y la rigurosa fiscalización de los capacitadores y los cursos impartidos. Los planes de estudios para cada modalidad de servicio deberán ser ratificados mediante una Resolución de Superintendencia, lo que otorga seguridad jurídica al proceso formativo y asegura que tanto la formación básica como la de perfeccionamiento sean impartidas exclusivamente por instituciones y planas docentes debidamente acreditadas.
Un detalle de especial relevancia jurídica es la determinación del perfil de egreso, el cual se definirá específicamente para cada modalidad de servicio. Este perfil no será estático, ya que la normativa prevé un plazo de evaluación trienal a cargo de la Sucamec, quien en conjunto con los grupos de interés del sector, determinará la pertinencia o la necesidad de actualización de las mallas curriculares cada tres años. Para dotar a los CEFOESP y DECAP de directrices claras, la autoridad administrativa elaborará los planes de estudio utilizando data estratégica del sector Interior y de las empresas del rubro, garantizando que la capacitación responda a la realidad fáctica y los riesgos actuales del entorno social.
Finalmente, el proyecto de directiva impone exigencias elevadas para las personas naturales que aspiren a la condición de capacitadores. Los postulantes deberán someterse a una evaluación integral que comprende un examen teórico, una evaluación práctica según el módulo de acreditación y una clase modelo, esta última diseñada para validar fehacientemente el dominio temático y las aptitudes pedagógicas del instructor. Con la implementación de esta normativa, se busca no solo jerarquizar la labor del personal de seguridad, sino también dinamizar el mercado laboral al promover una oferta de capacitación alineada con los estándares internacionales de protección, cumpliendo así con el mandato legal de supervisión y control que compete a la institución.



